Proyecto y Método

Acompañándote

Principios o valores que definen nuestro trabajo educativo que tomamos fundamentalmente de la pedagogía Emmy Pickler y de otras escuelas alternativas.

  • Satisfacer las necesidades básicas, que esté siempre limpio, seco, sin frío ni calor, que duerma y coma a demanda. Siempre que lo básico está cubierto el niño/a puede jugar, explorar y relacionarse libremente.
  • Respeto al niño/a como persona, un Ser único que se relaciona y que influye en lo que ocurre en su entorno. Respeto a sus emociones, a sus deseos, a su juego, a sus necesidades, a todo lo que él/ella es como persona. Y entendemos que solo podemos respetar al niño/a a través de una atención individualizada.
  • Vínculo seguro, una relación de apego con la educadora mediante el afecto, el valor de las relaciones personales estables, la constancia de las actitudes educativas, en una relación llena de afecto, de seguridad y de unos cuidados de calidad. Una relación basada en la confianza y empatía.
  • La conquista de la autonomía y la libertad de movimiento. Una actividad autónoma que nace y parte del interés del niño/a y su propia iniciativa, que le aporta satisfacción y que se autorefuerza con el resultado que de ella obtiene. Entendemos que para que esta autonomía se de es totalmente necesario permitir y favorecer la libertad de movimiento. Cada Casa Nido proporciona un entorno estimulante y rico para despertar su interés y acondicionada para la libertad de movimientos.
  • La pedagogía de la vida cotidiana, el valor de las pequeñas cosas que para los pequeños/as tienen gran significado. Damos valor a la comunicación verbal en la interrelación educadora/niño/a, la suavidad de los gestos en el contacto, permitiendo siempre la colaboración del pequeño/a en todas las actividades (alimentación, higiene, vestido etc.,) apoyando así su propia autonomía.

A través de estos principios queremos educar con nuestro hacer diario en una serie de valores en los pequeños/as como son: el respeto, las diferencias individuales y la diversidad, la libre expresión y espontaneidad, la confianza, la alegría innata de los niños/as, el respeto al compañero y las relaciones. Estos valores solo se pueden favorecer en la medida que la educadora los comparte con los niños/as a través de su hacer diario, respetando, dando libertad, dejando hacer y confiando en el niño/a.

Explorando texturas

Explorando texturas

Nuestro proyecto recoge también los principios pedagógicos a los que hace referencia el artículo 7 del Decreto foral 28/2007 regulador del Primer Ciclo de Educación Infantil. Sin embargo, tenemos el privilegio de poderlo adaptar eliminando su rigidez, flexibilizando nuestra intervención, dejándonos guiar por los intereses de los niños/as.

Los principios a los que aludimos son los siguientes:

  1. Generar el placer de aprender, de conocer, de explorar, de experimentar, de descubrir y comprender.
  2. Los contenidos educativos se abordarán por medio de actividades globalizadas basadas en sus intereses y que tengan significado para los niño/a, siendo las situaciones de rutinas de la vida diaria en los Nidos, las que constituyen el eje vertebrador de dichas actividades (situaciones como la comida, la siesta, la higiene y con el esparcimiento en patio, jardín, etc.).
  3. Aprendizajes funcionales aplicando los nuevos conocimientos a situaciones diferentes a las que los produjeron. Y es siempre el propio niño/a el que a través principalmente, del juego libre, quién los alcanza.
  4. Socialización aprendiendo con otros en interacción con los iguales y con la cuidadora. Reconocemos a la vez que en los dos primeros años de vida no hay una necesidad vital en el niño/a para socializarse, lo más importante es el vínculo con sus padres y la educadora de referencia.
  5. Individualización, supone conocer y adaptarse a los diferentes niveles y desarrollos madurativos, a la variedad de intereses, necesidades y posibilidades cognitivas, afectivas y psicomotrices de los niños/as. En el entorno familiar reducido de los Nidos esto es posible.
  6. Educación para la diversidad y necesidades educativas especiales. Diversidad es la aceptación de que todos y cada uno de los/as niños/as tienen un ritmo, unas necesidades, unas características por las que lo hacen diferente a los demás. Como en el cuento del “Patito Feo” en los Nidos no existen patitos feos. Cada niño es atendido con todas sus peculiaridades y necesidades, siendo reconocido en su diferencia. Las experiencias educativas han de favorecer el desarrollo de actitudes y aptitudes que permitan convivir de manera satisfactoria y adecuada en una sociedad multicultural y multilingüe, respetando las diferentes formas de entender la vida. Intentaremos contribuir en la prevención, la detección de necesidades especiales y en su caso derivar a los profesionales que competa.

Metodología

Los métodos de trabajo se basarán en las experiencias, las actividades pero sobre todo en el juego libre. Se aplicarán en un ambiente de seguridad, afecto y confianza, garantizando el pleno respeto al ritmo de desarrollo de cada niño/a y al bagaje de experiencias que el niño/a aporta de su entorno familiar y sociocultural, con la intención de potenciar su autoestima, su seguridad en si mismos/as y la integración en el pequeño grupo. La observación será la herramienta por excelencia de la educadora en todo el proceso.

El niña será el protagonista y el sujeto activo en la construcción del conocimiento y en su desarrollo, en la interacción con sus iguales, los adultos, las situaciones y los objetos en un entorno amable.

Comunicación privilegiada con las familias para coordinar las acciones educativas que se realizan día a día a través de la agenda.

El papel de la educadora/cuidadora será el facilitarles materiales y contextos educativos adecuados para su edad, siempre con una actitud positiva, alegre, cercana y accesible a los menores, siendo referente emocional, interviniendo en la resolución de conflictos desde el respeto, sin juzgar ni culpabilizar, pero intentando siempre que los propios niño/as puedan resolverlos a través de las palabras y acciones. Entre las herramientas de trabajo encontramos la escucha activa, la observación, el contacto suave, amoroso, delicado que deje en el niño/a una huella de por vida, el masaje infantil, la música, las canciones y los cuentos, ésto último para ayudar a regular las emociones en una  búsqueda incesante de su propia autoregulación más adelante. La educadora mantendrá siempre el contacto visual con el bebé, le hablará siempre pidiéndole permiso antes de abordar su cuerpo como en el cambio del pañal, actuará siempre poniéndose a la altura del niño, pondrá palabras a sus acciones y sus emociones. Respetará su juego y tratará de no interrumpirles.

Respeto a la iniciativa propia de cada niño/a en el convencimiento de que cada uno sabe lo que necesita para su desarrollo. Por tanto, no hay programas, valoraciones directas o indirectas, expectativas explícitas o sutiles, ni estimulaciones añadidas a las que ya representa el propio espacio.

El espacio está dispuesto para favorecer la autonomía de cada niño/a, según su grado de madurez. Las mesas, sillas y camitas están a su altura; los materiales están dispuestos en estanterías a las que pueden acceder por sí mismos; los alimentos se ofrecen en la textura y tamaño que les permiten comer solos, etc.

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Nosotras vemos al niño/a como un igual, como persona con sus sentimientos, su historia, sus momentos y  sus necesidades en proceso de adquisición de su propia autonomía. La educadora contribuirá a prestar su apoyo en este proceso con amabilidad y desde sus posibilidades.

Un trabajo en equipo,  porque nadie podría hacer esto de manera individual, porque respetamos al niño/a, porque respetamos a los padres/madres que son los verdaderos hacedores, porque finalmente aprendimos que nuestro lugar es el de acompañantes y sostenedores, y finalmente porque todos/as nos necesitamos y nos sostenemos mutuamente.

Juego heurístico 1

Juego heurístico 1